Alimentación en niños pequeños

Lorena Stoopen

 
(Ablactación)
La alimentación en niños pequeños, es decir, la ablactación, es la introducción paulatina de alimentos distintos de la leche a la dieta del bebé. Es un proceso que comienza alrededor de los seis meses de vida y termina cuando el niño está adaptado a la dieta familiar, alrededor del año de vida.

¿Por qué es importante una ablactación bien llevada?

  • Tolerancia – el organismo inmaduro de los bebés no tolera cualquier alimento y es importante iniciar lentamente para permitirle perfeccionar sus mecanismos de digestión y absorción poco a poco.
  • Alergias- El sistema inmune de los niños acaba de madurar cerca de los dos años de edad. Antes de eso, el cuerpo puede sobre reaccionar al contacto con partículas de gran tamaño, principalmente proteínas, presentes en los alimentos, causando reacciones conocidas como alergias que afectan la salud de los niños al corto, mediano y largo plazo.
  • Nutrición- Con la lactancia al seno materno se satisfacen hasta los seis meses de edad, tanto las demandas de energía, proteínas, grasas y carbohidratos como de agua, minerales y vitaminas. A partir de los seis meses de edad aumenta la demanda de algunos nutrimentos, sobretodo de hierro y es necesario dar alimentos que los contengan.
  • Hábitos futuros- Hoy más que nunca sabemos que la alimentación juega un papel protagónico en la salud de las personas; aún desde antes de nacer, lo que haya o no haya comido la madre afectará la salud del feto también en su vida adulta. Los hábitos alimentarios se forman en los primeros años de vida, principalmente antes de cumplir dos años. Enseñar a nuestros hijos a comer bien desde el principio es indispensable para asegurar la eliminación de un importante factor de riesgo en el desarrollo de enfermedades crónicas, para la prevención de infecciones y para la promoción de un desarrollo completo.

¿Cuándo iniciar la ablactación?

Aunque la edad ideal es alrededor de los seis meses de edad, no existe un momento exacto de edad cronológica que nos indique cuándo iniciar la ablactación. El momento ideal es único para cada bebé y dependerá básicamente de su historial de aumento de peso y desarrollo neurológico (específicamente cuando puede detener la cabeza y se puede sentar por sí solo o con poco apoyo).

A partir de los seis meses de edad aumenta la demanda nutrimentos, sobretodo de hierro, y es necesario dar alimentos que los contengan

¿Qué dar primero?

¿Verduras, frutas o cereal? Hay varias teorías y en realidad qué grupo de alimentos introducir primero no es tan importante a menos de que exista alguna situación en particular como que tu bebé no esté subiendo de peso correctamente o que, por el contrario, sea más pesado de lo normal, en cuyo caso hay que introducir cereal al principio y al final, respectivamente. No existe un esquema de ablactación universal que beneficie a todos los niños; junto con tu pediatra y/o con un nutriólogo puedes diseñar un plan de ablactación específico para tu bebé, en el que decidan cuál es la edad optima para incluir otros alimentos como pollo y carne de res en su alimentación. Es indispensable recordar que existen algunos alimentos en particular que deben introducirse más tarde, debido a que son conocidos como alergenos. A continuación te presento una tabla en la cual se especifican los alimentos cuya introducción a la dieta del bebé hay que retardar:

 

Alimentos alergenos (que pueden causar alergias)

  • Leguminosas (frijol, lenteja, garbanzo, chícharo, alubia, haba) y maíz. No introducir antes de los nueve meses de edad.
  • Trigo. No introducir antes de los once meses de edad. -Lácteos, huevo y cítricos. No introducir antes del año de edad.
  • Pescado. No introducir antes del año y medio de edad. -Chocolate, fresas y otras moras. Retardar la introducción por lo menos hasta tres meses antes del segundo cumpleaños.
  • Oleaginosas (nueces, almendras, etc.) y mariscos. Son los más alergenos, por lo tanto hay que evitar introducirlos antes de los dos años de edad.

Los hábitos alimentarios se forman en los primeros años de vida

Reglas básicas de la ablactación

  • La leche materna sigue siendo el alimento más importante para el bebé, por lo menos hasta cumplir el primer año de edad. Las papillas se ofrecen después del pecho.
  • Debes introducir sólo un alimento nuevo por día, para poder detectar intolerancias o alergias (cuyos signos serían: vómito, diarrea, erupciones cutáneas).
  • Los alimentos deben ser lo más naturales posible y su preparación también. No agregues sal, consomé, grasa ni algún otro tipo de condimento.
  • Es recomendable no mezclar distintas frutas y/o verduras en la misma papilla, pues debes darle a tu bebé la oportunidad de conocer los distintos sabores que tienen las cosas.
  • De los seis meses al año de edad, la alimentación (fuera de la leche) tiene como función principal, más que nutrir, dar a conocer al niño diferentes sabores y texturas, y debe ser también una oportunidad de desarrollar habilidades motoras y de coordinación fina. Es importante que el niño toque la comida, intente llevarse la cuchara a la boca por sí solo y pueda experimentar mezclar la sopa con la fruta o el pollo con el agua, aún si esto significa ensuciar todo a su alrededor.

Después de las papillas ¿qué?

Poco a poco tu bebé habrá aprendido a deglutir alimentos semisólidos y podrás probar cambiar la textura poco a poco, pasando a picados finos, hasta llegar a trozos pequeños. A algunos niños les cuesta más trabajo aceptar alimentos sólidos, sobretodo si se les acostumbra a comer papillas por mucho tiempo. Algunos otros pasan rápidamente a los trozos pequeños. Al año de edad, la dieta se vuelve mucho más variada porque la mayoría de los alimentos están permitidos y tu bebé podrá disfrutar de los mismos platillos que preparas para el resto de la familia. Te recomiendo que, por un tiempo, planees tus menús en función de lo que puede comer el pequeño, porque ahorrarás tiempo y esfuerzo y le ayudarás en su proceso de aprender a comer de todo.