Embarazo seguro y sus mitos | Bebemomentum
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Embarazo seguro y sus mitos

Embarazo seguro y sus mitos

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Por: Sharon Rapoport

Si estás embarazada…

EVITA:

  • Mariscos crudos: Los mariscos crudos conllevan el riesgo de contraer hepatitis A.
  • Platillos con ingredientes crudos: Ensalada César (el aderezo lleva huevo crudo), carne cruda, pollo que no se ha cocido completamente.
  • Aceites de aromaterapia: Algunos pueden causar contracciones del útero.
  • Altas temperaturas: Saunas, jacuzzis, tinas extremadamente calientes. Aumentan el riesgo de un aborto. Pero un baño en tina a una temperatura razonable, o en regadera, no representan peligro y te puede ayudar a relajarte.
  • Vapores fuertes y concentrados: Como los emanados por las pinturas.
  • Hierbas: Ya que existe poca información confiable acerca de sus efectos durante el embarazo, se recomienda evitar suplementos como equinacea y St. John´s-Wort y tés medicinales.
  • Quesos suaves, no pasteurizados; carnes frías y salchichas sin cocer: Pueden contener la bacteria listeria, que atraviesa la barrera placentaria. Coce o fríe las carnes frías y cortes delicatessen. Evita el queso Brie, Feta, Camembert, y aquellos cuya etiqueta no especifique que están pasteurizados. El cottage, queso crema, yogurt y los quesos procesados pueden consumirse.
  • Convivir con gatos: La toxoplasmosis es una enfermedad peligrosa para las mujeres embarazadas, pues aumenta el riesgo de aborto, trabajo de parto prematuro y daño a ojos y cerebro del bebé. La toxoplasmosis es causada por un parásito presente en las heces de gato. También puede contaminar carne cruda o mal cocida y los embutidos. Si estás embarazada, pide a otra persona que se encargue del cuidado de tu gato y de limpiar su caja. Utiliza guantes y lávate bien las manos si practicas jardinería, manipulas tierra o arena (puede estar contaminada por heces de gato), y cocina totalmente la carne y embutidos que consumas.
  • Cigarro. Al igual que sucede con el alcohol, todavía no se ha establecido exactamente cuál es la dosis de consumo que no afecte al bebé. Por ello se recomienda limitarlos al mínimo o evitarlos completamente. Fumar entre 1 y 2 cajetillas diarias, aumenta el riesgo de aborto, separación de la placenta y útero, parto prematuro y bajo peso al nacer, aumenta la incidencia de problemas respiratorios y asma en el bebé, así como las probabilidades de Síndrome de Muerte Súbita. Estos síntomas se han encontrado en casos en que las mujeres fumaban sólo 10 cigarros al día. Si has estado fumando, no te mortifiques, pero déjalo. Parar ahora incrementa las posibilidades de tener un bebé sano.
  • El abuso del alcohol, e incluso el consumo crónico moderado, puede causar retraso mental en grados variables y defectos de nacimiento, como anomalías faciales, cardiacas y conductuales. Sin embargo, tomar un vaso de vino ocasionalmente no es causa de preocupación.
  • Serios problemas para ti y para tu bebé. Si tienes alguna dependencia a este tipo de sustancias, atácala antes de pensar en un embarazo.

LIMITA:

Cafeína. Los datos acerca de los efectos de la cafeína en el feto y la mujer embarazada son contradictorios. Para estar seguros, se recomienda limitar el consumo diario. Considera también la cafeína contenida en tés y chocolates.

Atún. En marzo del 2004, la Food and Drug Administration emitió una recomendación para que las mujeres embarazadas limitaran su consumo de atún de lata a no más de 170 gr. a la semana. Esto se debe a que el mercurio, presente en el tipo de atún que se utiliza para enlatar, cuando se consume en grandes cantidades, puede dañar al cerebro en desarrollo. Evitar el consumo de tiburón, pez espada y macarela, que también contienen altos niveles de mercurio.

Medicamentos. Es preferible evitar utilizar medicamentos durante el embarazo. Incluso algunos medicamentos que se venden sin receta pueden ocasionarte problemas o dañar el desarrollo del feto. Aunque existen medicamentos cuyo uso es aceptable, consulta con tu médico antes.

PROCURA:

Consumir ácido fólico para reducir el riesgo de defectos congénitos. La mayor parte de los defectos congénitos ocurren entre las tres y seis primeras semanas después de la concepción. Hasta un 70% por ciento de ciertos defectos pueden prevenirse con el consumo de ácido fólico. Toma vitaminas prenatales que contengan al menos 400 microgramos de ácido fólico y no más de 5,000 unidades de vitamina A. Inicia el consumo de estas vitaminas dos meses antes de suspender el uso de anticonceptivos, para protegerte desde el inicio del posible embarazo. (Fuente: U.S. Public Health Service).

Hacer ejercicio. Mantenerse activo durante el embarazo es bueno para la salud del bebé y puede ayudarte a mantener tu ánimo y tu nivel de energía. Éstos son algunos lineamientos para hacerlo de manera segura:

  • Actividades de bajo impacto, como caminar, yoga, aerobics acuáticos o natación.
  • Evita actividades que pudieran ponerte en riesgo de caer o perder el equilibrio, tales como ciclismo, tenis, patinaje, montar a caballo y escalar.
  • No levantes nada pesado. Levanta pesas ligeras bajo la supervisión de un entrenador con experiencia.
  • Después de la semana número 20, no intentes ninguna actividad que requiera que te acuestes boca arriba por largos periodos.
  • Utiliza vestimenta holgada y evita ejercitarte en el exterior cuando el clima sea demasiado caluroso.
  • No te presiones demasiado. Respeta tus límites.

Mitos comunes del embarazo

Muchas mujeres evitan acudir al dentista durante el embarazo, teñir su cabello, sacar fotocopias y otros. Con esta información podrás fundamentar tus decisiones:

Dentista. Es recomendable tomar medidas para mantener dientes y encías sanos durante el embarazo, incluyendo las limpiezas del dentista. Las preocupaciones principales son los rayos X, que solamente deben realizarse si es absolutamente necesario (no como parte de la visita de rutina) y con la debida protección. Algunos medicamentos utilizados para el tratamiento dental y analgésicos deben evitarse. La anestesia local normalmente no constituye un problema. Asegúrate de que tu dentista esté enterado de tu embarazo. (Fuente: American Dental Association.)

Teñirse el cabello. No existe evidencia de que sea dañino para el feto, pero si te sientes más tranquila, elige tintes elaborados con pigmentos naturales o henna, y espera al 4º mes de embarazo.

Viajes en avión. El segundo trimestre es el ideal para realizar viajes en avión. La mayoría de las aerolíneas restringen los viajes para embarazadas durante el tercer trimestre, para evitar las complicaciones que supondría un parto a bordo del avión. En cualquier tipo de viaje, procura levantarte una vez cada hora a caminar durante 10 minutos, estirar las piernas y tomar abundantes líquidos sin cafeína.

Fotocopiadoras y computadoras. Utilizar fotocopiadoras y computadoras durante el embarazo no es peligroso para ti, ni para el bebé. La única desventaja es que luces producidas por los tubos fluorescentes del monitor pueden favorecer la pigmentación de la piel, por lo que se sugiere utilizar un protector de pantalla.

Relaciones sexuales para provocar el parto. El coito y el orgasmo pueden estimular la liberación de oxitocina, que provocará el parto si el bebé está listo. La estimulación prolongada de los pezones (5 minutos o más) puede ocasionar contracciones, por lo que no se recomienda por el riesgo de iniciar el trabajo de parto sin monitoreo médico. Las relaciones sexuales pueden mantenerse durante el embarazo a menos que se trate de un embarazo de alto riesgo, exista historia de aborto o parto prematuro, sangrado o escurrimiento de líquido amniótico. Si no estás segura, consulta con tu ginecólogo.

Comida picante o muy condimentada. También se dice que provoca el parto. Esto es falso, sólo podrías terminar con un molesto caso de agruras y acidez estomacal.

Terapias alternativas. Un tratamiento o sustancia elaborado con productos “naturales” no es necesariamente seguro. Aunque algunas terapias pudieran resultar efectivas, no existen suficientes estudios que comprueben su efectividad y seguridad. No intentes ningún tipo de terapia sin consultar a tu ginecólogo. Entre las terapias alternativas más seguras se cuentan la acupresión y el uso de raíz de jengibre para la nausea, así como la hipnosis y los ejercicios de respiración para controlar el dolor durante el parto. Las más peligrosas son aquellas administradas por personas sin la debida preparación.