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Educación sexual

Educación sexual

En el kínder o en la primaria, los niños aprenden mucho sobre la sexualidad; ya sea de sus amigos, de la televisión, redes sociales o de desconocidos… ¿No merecen aprender de sus padres? 

Por: Raquel Azses

¿Qué es la educación sexual?

La educación sexual consiste en propiciar en el niño el conocimiento, cuidado y respeto por su propio cuerpo y el de los demás. Recordemos esa frase tan conocida: “Los primeros cuatro años hacen la vida”. En esta etapa, los niños comienzan a descubrir otras partes de su cuerpo y, con ello, nuevas sensaciones. Es natural que los niños de preescolar expresen interés en asuntos de tipo sexual. Nunca demos a nuestros hijos una respuesta falsa que luego tengamos que desmentir. La educación sexual empieza en el primer año de vida.

La educación sexual en el infante se debe observar como parte de un todo, de una educación encerrada en un pleno total. Todos sabemos que la educación en sí se encierra en ese universo, en el que hay que aprender a pararse, a sentarse, a caminar, a hablar, a comer, a escuchar, a sonreírle a la vida; a educarnos en el comportamiento humano, en las actitudes, en trabajar, en saber convivir y, desde luego, en la sexualidad. Algunos padres se sientan ante sus hijos a explicarles qué es el sexo cuando se comienzan a mostrar inquietos respecto al tema; otros lo evaden, dicen que no pueden hablar de eso porque están ocupados, o simplemente no prestan atención a la pregunta y sienten que se mueren de vergüenza.

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La educación sexual va más allá de decirle al niño cómo nacen los bebés. Educación sexual significa ayudar al niño o a la niña a ser conscientes del sexo al que pertenecen y a sentirse satisfechos con él; a que sepan que niños y niñas son valiosos por igual como seres humanos y que, gracias a esa diferencia, la vida es más completa y placentera.

Seamos honestos. Tus hijos aprenden sobre temas sexuales aunque no les enseñes. La ventaja de que tú les informes, consiste en que te conviertes, ante él, en “la especialista” en lo relacionado con los valores familiares que quieres transmitir en lo que a la sexualidad se refiere.

Cuando los padres se involucran de manera activa en la educación sexual de sus hijos, pueden controlar los hechos. Los niños reciben muchísimos mensajes erróneos de sus amigos o de la televisión que los pueden confundir. Así que, parece lógico y necesario que los padres establezcan un canal de comunicación honesto e informativo, que se empeñen en corregir lo erróneo y guiar a sus pequeños en una perspectiva más real, más sana de tus propios valores sobre lo que es la sexualidad, cómo vivirla y desarrollarla de manera saludable.

Deseamos que nuestros hijos aprecien y respeten su sexualidad. Queremos que tengan confianza y respeto por ellos, que se sientan a gusto con cada aspecto de sí mismos. La manera de fomentar estos valores y visión es proporcionando en tu hogar una educación sexual cariñosa y con buen propósito.

logoLa sexualidad hoy

Los padres actuales crían a sus hijos en un mundo muy diferente al que tuvieron en su juventud. La presión de los medios de comunicación y los compañeros de tus hijos los pueden inducir hacia una actividad sexual prematura. Las amenazas del abuso sexual, del sida, etcétera requieren que hablemos con nuestros hijos detalladamente, a veces desde que son muy pequeños.

Apenas comience a hablar tu hijo, puedes empezar a nombrar, como cualquier parte del cuerpo, sus partes genitales. Esa es una buena manera de iniciar su educación sexual.

Es probable que tengas que recibir educación sexual apropiada para poder transmitirla a tus hijos; tal vez también tengas que aprender y resolver asuntos personales relacionados con el tema para que logres una comunicación apropiada. Hoy puedes encontrar bibliografía especializada para orientarte. ¡Vale la pena el esfuerzo! Podrás aprender y mejorar tu sexualidad. Tus hijos te lo van a agradecer.

Beneficios de educar sexualmente a tus hijos a edad temprana:

  • Autoaceptación de su cuerpo y de sí mismos.
  • No tener vergüenza de algo tan natural.
  • Prevención de abuso sexual.
  • Prevención de embarazo no deseado en la adolescencia.
  • Prevención de enfermedades de transmisión sexual desde la adolescencia.
  • Aprendizaje y preparación para tener una vida sexual plena en la etapa adulta.
  • Apertura y honestidad en la comunicación con tus hijos, que servirá de puente para otros temas difíciles en la adolescencia.

Aquí te dejamos una entrevista con un sexólogo para completar esta información:

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