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Diferencia entre los sexos

Diferencia entre los sexos

 

Por Laura Espinosa

Conocer las diferencias entre el funcionamiento del cerebro del hombre y de la mujer te ayudará a comprender y amar más a tu pareja

MUNDOS EMOCIONALES

LA MUJER

  • Emoción constante. La vida emotiva tiene un papel esencial, hasta llegar muchas veces a poner a su servicio a la razón.
  • Expresividad. La vida emotiva en ella se encuentra a flor de piel, pero con sentimientos profundos. Por eso la mujer llora, se emociona o tiene ciertas exclamaciones de admiración o de horror.
  • Imaginación. La emotividad de las mujeres se nutre mucho de la imaginación; ésta le aporta datos a veces exagerados por cosas poco importantes.
  • Autoestima. En la vida emotiva de la mujer influyen de manera determinantes dos realidades generalmente desconocidas por el hombre: los problemas de autoestima y aspectos emocionales.
  • Expectativas. La emotividad de la mujer está más expuesta que la del hombre, por lo que le afectan más las situaciones; se derrumban con mayor facilidad cuando no

EL HOMBRE

  • Dominio emocional. El hombre domina la vida emocional con la razón, y aunque no es insensible, refleja frialdad.
  • Poca emotividad. Es evidente en sus manifestaciones afectivas. Sin embargo, trata de ser emotivo cuanto entiende que hay una razón o causa para ello.
  • Esconde sus debilidades. El hombre cree que manifestar emociones puede afectar su ego bajo formas de debilidad. Por ello, suele vivir una vida emocional más interna y profunda. No le gusta que se le note.
  • Algo privado. El hombre prefiere no compartir su vida emocional, salvo en casos especiales.
  • Desilusiones particulares. Busca soluciones en lo que siente, lo cual provoca que la mente se ponga a trabajar en seguida, se emocione y muy rápido se desilusione.
  • Poca expresividad. El hombre tiene grandes dificultades para expresar verbalmente su vida emotiva.

 

Los secretos del comportamiento y la manera de comunicarse

Hay una frase que dice “A la mujer hay que amarla, no comprenderla”, sin embargo, parte del secreto del comportamiento femenino radica en conocer la organización y funcionamiento del cerebro de la mujer y, por supuesto, esto también se aplica para el caso de los hombres.

Según el doctor Jesús Amaya y la doctora Evelyn Prado en el libro ¿Qué hago si mi media naranja es toronja?, hay diferencias en los cerebros de los hombres y las mujeres que explican por qué pueden ser tan diferentes.

El hemisferio izquierdo del cerebro femenino, por ejemplo, es un poco más grande que el del masculino. En este hemisferio se encuentran funciones como el lenguaje, el habla, la lectura y la escritura.

Esta diferencia explica por qué las niñas hablan primero que los niños, y en general, por qué las mujeres tienes mejores habilidades para comunicarse. Las mujeres expresan más sus sentimientos y son capaces de utilizar 8,000 palabras al día, a diferencia de los hombres, que utilizan alrededor de 3,000, las cuales las emplean para expresar pensamientos.

Las mujeres tienen más materia gris que los hombres, y los hombres más materia blanca que las mujeres, por lo que el cerebro de la mujer es más denso porque tiene más terminaciones nerviosas. Esto se ve reflejado en que las mujeres relacionan más los pensamientos, las emociones y las experiencias. Y los hombres tienen la impresión que sus parejas hablan y hablan sin parar.

Las mujeres emiten con frecuencia sonidos mientras hablan (“mmm”, “aja”, “sí”), mientras que los hombres suelen escuchar en silencio. Ellas pueden interpretar ese silencio como falta de atención. Y ellos perciben que sus parejas no se callan porque están impacientes mientras los escuchan. La mujer es muy emotiva al hablar y necesita una respuesta del hombre. Ellos, por su parte, son más literales; interpretarán las frases al pie de la letra y por eso se generarán muchas discusiones.

La forma de comunicarse de manera efectiva con un hombre es dejarlo hablar hasta que termine su exposición, de lo contrario lo interpretará como un ataque y se pondrá a la defensiva. Las mujeres que saben esperar y ser pacientes a la hora de conversar son amigas y buenas parejas de los hombres, las que interrumpen todo el tiempo y dan su opinión sin saber, se vuelven insoportables para los hombres.

No hay una única manera correcta de hablar ni de escuchar. Y aunque comprender las diferencias entre los sexos en su manera de comunicarse no impedirá que aparezcan conflictos, sí se puede evitar que estos se desborden.

 

PARA MEJORAR LA COMUNICACIÓN ENTRE LOS HOMBRES Y LAS MUJERES  

Sigue estas recomendaciones para mejorar el entendimiento entre ambas partes:

  1. Acepta la realidad emocional del otro sexo sin descalificar su mundo. Quien descalifica el modo de ser de su contraparte está colocando barreras que van a hacer imposible el acercamiento y la comunicación.
  2. Para la mujer es muy importante comprender que el hombre también tiene sentimientos, pero que es difícil que los saque a flote. Debe evitar hurgar demasiado en su interior y no debe acusarlo de insensible.
  3. Ella debe considerar que para el hombre es muy importante el esfuerzo de compartir con la mujer, sin miedos ni prejuicios, lo que siente.
  4. El hombre, por su parte, debe tratar de comprenderla cuando ella se muestra sentimental y bastante emotiva; entender que los constantes cambios hormonales influyen de manera determinante en su estado de ánimo.
  5. La verdadera comunicación entre el hombre y la mujer pasa necesariamente por esa capacidad de acercar hacia un medio equilibrado ambos mundos, el masculino y el femenino, que por lo general se encuentran en los extremos.

 

¿Y qué pasa con la sexualidad?

Una observación muy común sobre las diferencias entre ambos sexos es que las mujeres generalmente piensan en la moda, el hogar y la familia y los hombres en sexo, fútbol y sexo.

Al respecto, el doctor Amaya y la doctora Prado explican: “la base neuroquímica tanto para el amor como para el sexo en la mujer es la hormona oxicitocina (la misma que ser produce cuando una madre amamanta a su bebé). En cambio, en el hombre la hormona que provoca el deseo sexual es la testosterona, la misma que influye en la conducta agresiva”.

Esto trae como consecuencia que las mujeres relacionen su sexualidad con la intimidad y el afecto hacia su compañero, dándole prioridad al cariño y al amor sobre el deseo sexual.

En cambio, los hombres tienden a satisfacer sus deseos sexuales de forma inmediata y tienen mayor prioridad que los deseos afectivos. Además, el cerebro masculino centra la actividad relacionada con el amor y la atracción en un área específica, por lo que simplifica la manera en que se relaciona; sólo necesitan que una mujer les parezca lo suficientemente atractiva.

En el otro extremo, las mujeres utilizan todo el cerebro, por lo que necesitan sentirse amadas y halagadas, y para esto los hombres necesitan esforzarse en realizar un cortejo y en enamorarlas para estimular al cerebro femenino a que produzca serotonina, la hormona que produce la sensación de placer y felicidad, y entonces, aumente el deseo sexual en la mujer.

En cualquier caso, comprender y aceptar que los hombres y las mujeres somos diferentes es el primer paso para tener una relación sólida con nuestra pareja.